¿Legislando o peinando? El salón de belleza que sacudió al Senado

Mientras el país discute reformas de seguridad y salud, en el segundo piso de la torre del Hemiciclo del Senado de la República las prioridades parecen ser otras: el retoque del tinte. Esta semana, una ola de críticas envolvió a los legisladores tras hacerse viral un video donde se observa a la senadora Juanita Guerra Mena recibiendo servicios estéticos en un salón de belleza privado ubicado dentro de las instalaciones legislativas.
Aunque parece sacado de una ficción, este salón no es nuevo. Existe desde 2007, pero había sido suspendido en 2018 bajo una política de austeridad. Sin embargo, este 2026 volvió a abrir sus puertas para que los senadores se mantengan «presentables». Ante la presión mediática y el video que mostraba la sesión de estética en horas laborales, la Mesa Directiva intentó normalizar el servicio alegando que los usuarios pagan por él; no obstante, la respuesta inmediata fue la colocación de sellos de clausura en la puerta del lugar.
¿Y los 200 mil pesos en maquillaje?
La controversia creció cuando circularon facturas por más de 200 mil pesos en artículos de belleza autorizados por el Senado. Aunque inicialmente se pensó que era para uso personal de las y los legisladores, investigaciones periodísticas aclararon que este gasto está destinado al Canal del Congreso, para el maquillaje de conductores y participantes que aparecen a cuadro. Aun así, el momento de la revelación no pudo ser peor, dejando a la ciudadanía con un mal sabor de boca sobre el uso de los espacios públicos.


