Según datos del INEGI, Quintana Roo es el estado con mayor participación en la economía activa, con más de 987,000 personas (67% de la población) integrando la fuerza laboral. Sergio León, presidente de Empresarios por Quintana Roo, atribuye este dinamismo al sector turístico, el desarrollo inmobiliario y los servicios relacionados.
Sin embargo, a pesar de este crecimiento, el estado enfrenta un persistente déficit de mano de obra y una alta tasa de informalidad laboral que afecta al 43% de los trabajadores. León calificó la informalidad como una “enfermedad” que priva a los trabajadores de acceso a vivienda, salud y jubilación, además de crear un problema financiero para el Estado.

Para enfrentar estos desafíos, el sector empresarial está impulsando programas de inclusión laboral para integrar a migrantes regularizados, jóvenes sobrevivientes de cáncer y personas con discapacidad. Estas iniciativas se enfocan en áreas como servicio al cliente, call centers y servicios contables bajo esquemas de home office.
De cara al cierre de año, se espera un panorama económico positivo para el estado, a pesar de la inflación y la recesión en Estados Unidos. La diversificación hacia el turismo de bienestar, de lujo y deportivo, así como la atracción de visitantes interesados en destinos con certificaciones ambientales, ayudará a mantener la competitividad y la derrama económica en Quintana Roo.

