Pónganse al tiro porque en Quintana Roo se está cocinando una reforma electoral que, según el PRI, podría mandar al demonio la pluralidad democrática. El regidor y dirigente priista en Benito Juárez, Jorge Rodríguez Méndez, salió con todo contra la iniciativa impulsada por diputados de Morena, PVEM y PT en el Congreso estatal. ¿La razón? Entre otras cosas, pretenden impedir que quienes compitan por una Presidencia Municipal —y no ganen— puedan luego colarse al Cabildo como regidores de representación proporcional. O sea, si quedaste segundo, tercero o cuarto, aunque tengas un chingo de votos, te quedas afuera. Y eso, según Rodríguez Méndez, es una jalada.
“Están asesinando el espíritu de la democracia”, dijo sin pelos en la lengua. Y tiene un punto: si la gente votó por un candidato aunque no haya ganado, una parte importante de la ciudadanía quiere que esa voz esté dentro del Ayuntamiento. Para el priista, el Cabildo es como un mini Congreso local, donde tienen que caber todas las voces, ideologías y corrientes. Si le pones candado a los plurinominales, lo que logras es concentrar el poder en los que ganaron y punto. Adiós a los contrapesos, adiós a las minorías políticas, hola al súper poder sin llorar.
Y ojo, porque Rodríguez Méndez no solo criticó, también soltó una propuesta medio provocadora. Dijo que si vamos a ser «democráticos» de verdad, pues que los candidatos a Presidente de la República y a gobernadores que no ganen también se integren a los Congresos federal y estatal. Así, dice, esos votos tendrían representación real. ¿Suena descabellado? Tal vez, pero el punto es claro: no se puede cambiar el sistema a medias. El dirigente priista advierte que este modelo de listas rígidas partidistas solo aleja a la ciudadanía y le da más poder a las cúpulas. ¿Reforma o retroceso? El debate apenas empieza.


