¿Sobreoferta de cuartos? Pues sí, y el problema no es solo llenarlos, sino que el turista ya no quiere salir ni a tomar una chela al centro. Así lo alertó Carlos Constandse Madrazo, vicepresidente de Grupo Xcaret, quien soltó la verdad sobre lo que está pasando en Quintana Roo. Resulta que cada vez hay más cuartos de hotel, más conceptos y amenidades tan perronas que el huésped prefiere quedarse en el resort todo el día. Piscina, room service, spa, y ni para qué moverse. ¿La consecuencia? Baja en el consumo de otros servicios turísticos como tours, restaurantes fuera del hotel o transportes locales. Y ojo, no es solo un capricho.
Pero hay más, y aquí entra el factor geopolítico (sí, como suena). Constandse señaló que los conflictos bélicos y la incertidumbre económica están haciendo que los viajeros piensen dos veces antes de gastar. La percepción negativa del consumo los orilla a elegir destinos más baratos, viajar menos o directamente no salir de su país. Eso significa que aunque lleguen turistas, su wallet viene con candado. El resultado: hoteles llenos, pero derrama económica no tanto como antes. Y en un destino como Cancún o Playa del Carmen, eso duele.
Lo bueno es que no todo es drama. El vicepresidente del Grupo Xcaret también reconoció que servicios como Airbnb o Uber —que antes ni en sueños— hoy son una realidad que genera empleos y ofrece alternativas. Claro, también más competencia. Pero mientras unos ven crisis, otros ven oportunidad. Y hablando de oportunidades: el mercado brasileño está que arde. Con el visado electrónico, las visitas desde Brasil se duplicaron respecto al año pasado, y ni siquiera ha llegado su temporada fuerte. Así que sí, el juego cambió. La clave, según Constandse, es evolucionar o morir en el intento.
Fuente: Reportur


