Cuando eres boxeador profesional y todavía te da tiempo de ser empresario, la cosa es en serio. Ese es el caso de Joselito Velázquez Altamirano, mejor conocido como el “Huracán”, quien acaba de celebrar —¡y con pastel incluido!— el primer aniversario de su propio gimnasio: el JV Boxing Club en Chetumal. Porque los verdaderos campeones también se parten la madre fuera del ring, ¿o no?
Fue el pasado 21 de mayo. Mientras algunos planeaban vacaciones, Joselito organizó una reunión de locos entre amigos, deportistas y su familia más cercana. ¿El motivo? Un año desde que abrió las puertas de su templo del boxeo. Acompañado por su esposa y su equipo, el integrante de “Cancun Boxing” —la empresa de Pepe Gómez— demostró que se puede estar arriba del cuadrilátero y además construir comunidad. Y vaya si lo logró.
“Estamos muy contentos con la aceptación”, dice Joselito. Y no es para menos: el JV Boxing Club está lleno de mujeres, hombres, niños y niñas que van desde los que quieren aprender boxeo de verdad hasta los que nomás busquen un hobby mamado. Pero el “Huracán” va más allá: cree fielmente que el boxeo puede cambiar conductas, mejorar lo físico y hasta ayudar a adolescentes a enfocarse. ¿Resultados? Ya los están viendo.
Y mientras algunos gimnasios apenas sobreviven, este ya es de los favoritos de los chetumaleños. Ubicado sobre la Calle Laguna Guerrero #23 (entre Laguna Ohm y Laguna NohBec), el lugar es la extensión del sueño familiar de Joselito. Ahí entrena, enseña, suda y —por qué no— sueña con formar al próximo campeón mundial que salga de Quintana Roo. Y con su reciente victoria en la Comarca Lagunera, el sueño está más cerca que nunca.
Así que ya lo sabes, compa: si andas por Chetumal y quieres aprender a soltar las manos —o nomás desestresarte con estilo— ya sabes dónde caerle. Porque Joselito Velázquez no solo pelea por un cinturón mundial absoluto, también pelea por la niñez y juventud de la capital. Y eso, en cualquier ring, ya es una victoria.


