Si creías que las broncas internas iban a frenar la transformación en Quintana Roo, espérate porque apenas va empezando. El fin de semana, el líder del Partido Verde en el estado, Renán Sánchez Tajonar, se sentó con nada más y nada menos que la gobernadora Mara Lezama para dejar claro algo: la alianza entre Morena, Verde y PT va con todo y sin marcha atrás.
En la reunión también estuvieron Johana Acosta (dirigente de Morena) y Gerardo Rodríguez (comisionado del PT). El cuarteto mágico no solo se tomó la foto del recuerdo: acordaron blindar el trabajo coordinado, privilegiar el diálogo y, sobre todo, seguir pegados a la gente. Porque, como dijo el propio Renán, “el bienestar del pueblo es lo primero”.
Y no es casualidad. Este encuentro llega justo cuando se consolida el segundo piso de la Cuarta Transformación que empuja la presidenta Claudia Sheinbaum. En Quintana Roo, la instrucción es clara: nada de egoísmos, todo a favor de las familias. “Seguimos construyendo acuerdos”, remató el líder del Verde. Porque transformar no es solo un hashtag; es ponerse las pilas y trabajar parejo.
Lo interesante aquí es que no es un discurso vacío. La coalición ya tiene experiencia empujando resultados —desde obras hasta programas sociales— y este tipo de reuniones no son para calentar la silla. Son para afinar la puntería de cara a lo que viene. En corto: la unidad está más firme que nunca y no piensan bajar la guardia.


