COVID19Lázaro Cárdenas

MENOR SE DESVANECIO MIENTRAS ESPERABA SU TURNO PARA SER VACUNADO SE ENCUENTRA DELICADO DE SALUD

Un joven de 14 años de edad acudió con su madre a vacunarse a la cabecera municipal de Lázaro Cárdenas Kantunilkin en el domo doble de la unidad deportiva, provenientes del poblado conocido como “Km 80”, alrededor de las 10 de la mañana y al estar haciendo la fila para la aplicación de la vacuna, el joven se desvaneció y cayo al piso, de inmediato su madre pidió apoyo para que pueda ser atendido, ya que el menor presentaba aceleración en su ritmo cardiaco, sin embargo nadie del personal ahí presente atendió la petición a pesar de que la madre y ciudadanos que se encontraban en el sitio solicitaron la ayuda, pues se llevo un fuerte golpe al impactarse contra el piso. Después de unos minutos y con la ayuda de su madre, el menor logro reincorporarse y sentarse, transcurrió el tiempo y tras atender a una habitante del municipio de Kantunilkin que presento dolor de cabeza después de la vacuna y que fue llevada en una ambulancia para su atención, fue cuando el personal ahí presente, decidió acercarse al menor para “revisarlo”.

Xosmar Jesús Limón Crisanto es asmático y desde hace algunos días presentaba un cuadro de gripe, estos datos fueron expuestos por María Catalina Crisantos Sánchez madre del joven, quien explicó que en días anteriores se había sentido un poco mal, sin embargo, decidió llevarlo a vacunar pues es muy difícil el acceso a las vacunas en esta demarcación de Quintana Roo y no quería dejar pasar las fechas.

Los supuestos asistentes médicos le hicieron una revisión muy superficial en donde no le checaron ni temperatura, ni presión y decidieron aplicarle la vacuna a pesar de los datos referidos por la madre.

Fue hasta que recibió la vacuna y al sentirse aún mal fue trasladado a la ambulancia en donde la doctora le hizo la revisión de rutina, donde únicamente le tomo el ritmo cardiaco y le comento a la madre que estaba acelerado y que presentaba arritmia por lo cual le aconsejaba que fuera trasladado al Hospital Integral de Kantunilkin, ya que su ritmo cardiaco estaba por arriba de los 260 latidos por minuto.

Ya en el nosocomio, el menor fue revisado de igual manera superficial , la madre en todo momento comento,  tanto a la doctora que se encontraba en el domo como al doctor en el hospital, que su hijo tenia temperatura, dato que nunca quisieron checar y hacerle la toma de esta.

Xosmar fue dado de alta y se le receto medicamento para la temperatura, para las reacciones alérgicas y un atomizador que normalmente se usa para casos de personas asmáticas, así como la recomendación de realizarse una prueba COVID, pues según el cuadro que presentaba indicaba que podría ser Coronavirus; todo esto tendría que correr a cargo de la madre pues en el hospital no se cuenta con ninguno de esos medicamentos y mucho menos con las pruebas.

Al llegar a su domicilio, Xosmar ya presentaba una temperatura de 39.5 grados y su estado de salud se deteriora a pasos agigantados. Katy su madre se encuentra muy preocupada pues no tiene los recursos para poder realizarle la prueba COVID ya que en el poblado rondan alrededor de 800 pesos

“Mi marido trabaja en la isla de Holbox y gana 1500 quincenales, yo me dedico a vender antojitos por pedidos y apenas nos sale para el día a día”, comento la madre de Xosmar.

Esta es la situación por la cual atraviesan muchos ciudadanos y ciudadanas todos los días, es imposible pensar que no cuenten con la mínima preparación para atender casos de emergencia y aún mas preocupante que no tengan clara la información de las condiciones de salud que deberá tener un ciudadano para poderse aplicar la vacuna.

Deja un comentario

X