Cancún se reafirma como el epicentro del turismo en América Latina, y el gobierno de Mara Lezama lo sabe. Por eso, la gobernadora se reunió con los pesos pesados de la inversión hotelera española agrupados en INVEROTEL para afinar la puntería de cara al futuro. La apuesta es clara: consolidar el «Caribe Mexicano: La capital mundial de las vacaciones» con una estrategia que no solo presume números, como los 20.2 millones de turistas que llegaron en 2025, sino que también ataca de frente los principales retos del destino: el sargazo, la seguridad y la infraestructura.
En materia de playas, la guerra contra el sargazo se libra con ciencia y recursos. La mandataria estatal presumió una inversión de más de 455 millones de pesos en los últimos tres años para un sistema que incluye monitoreo satelital y embarcaciones especializadas, logrando la recolección de más de 93 mil toneladas de la macroalga durante el año pasado. Pero la seguridad también fue protagonista, con la promesa de 42 «Paraderos Seguros» en la Zona Hotelera de Cancún y la operación de un robusto sistema de videovigilancia con más de 10 mil cámaras. La seguridad no es solo un tema de cifras, es la base para que la inversión siga llegando.
Hablando de inversión, el proyecto estrella presentado fue el Boulevard Turístico Cancún – Isla Blanca. Con una inversión estimada en 2,733 millones de pesos, esta obra promete ser un parteaguas para la conectividad de Costa Mujeres, la zona con la ocupación hotelera más alta del estado (78.5%). Se espera que beneficie a más de 1.2 millones de turistas y genere alrededor de 14,454 empleos, un claro mensaje a los inversores españoles de que el Caribe Mexicano tiene los pies bien puestos en el presente y la mirada fija en un crecimiento sostenido. «Es el momento de apostar por un desarrollo ordenado y próspero», es el mensaje que dejó la gobernadora.

