El gobierno municipal, encabezado por Ana Paty Peralta, ha fortalecido su estrategia contra la corrupción. Una mesa de trabajo, liderada por el secretario general del Ayuntamiento, Pablo Gutiérrez Fernández, se reunió con el fiscal anticorrupción del estado, Édgar Ramírez Morales, para reforzar la coordinación interinstitucional.
El objetivo, según Gutiérrez Fernández, es claro: «En Cancún no hay espacio para abusos ni corrupción».
Como parte de este acuerdo, las denuncias por abusos o actos indebidos de elementos de seguridad serán canalizadas de forma directa a la Fiscalía Anticorrupción. Este nuevo protocolo busca asegurar que las faltas graves no solo reciban sanciones administrativas, sino que también se conviertan en procesos penales, cuando la gravedad de los hechos lo justifique.
Esta acción busca garantizar a la ciudadanía que sus denuncias tendrán consecuencias reales, fortaleciendo la confianza en las instituciones. Con esta medida, el Ayuntamiento de Cancún reafirma su compromiso de proteger los derechos de los ciudadanos y asegurar que la justicia prevalezca sobre los intereses particulares.

